¡Ay, ay! ¡Cuánto capricho! ¡Cuánta protesta! ¿Cómo hacer para que desaparezcan?

Un espejo, paciencia y ternura son los ingredientes perfectos, pues con su ingenio, mamá consigue que Berta descubra el origen de sus continuas rabietas, transformándolas en satistacción y sonrisas. 

Y quién mejor que Tulo, el perro  orejudo, para ser cómplice de esta emotiva historia.

¡Guau, guau!

 

Valores implícitos

El amor, la paciencia y el ingenio de una madre, que a través de un juego consigue que su hija pequeña vea, identifique y supere sus caprichosos comportamientos. 

Un emotivo cuento de superación y crecimiento personal.

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Rigoberta, cuento infantil.